NOTAS DE CUBIERTA

Encerraron a un hombre
que quería gobernar el mundo.
¡ Qué locos !
Encerraron al hombre equivocado.

AVALANCHA

Planté el pie en una avalancha
que cubrió mi alma.
Cuando no soy este jorobado que ves
duermo bajo la colina dorada.
Tu que deseas conquistar el dolor
debes aprender, aprender a servirme bien.

Arañas mi costado por accidente
cuando bajas por tu oro.
El deforme este que vistes y alimentas
no se muere ni de hambre ni de frío;
el no ha solicitado tu compañía
no en el centro, centro del mundo.

Cuando estoy sobre un pedestal
tu no me subiste allí.
Tus leyes no me fuerzan
a arrodillarme grotesco y desnudo.
Yo mismo soy el pedestal
para esta fea joroba a la que tu miras con descaro.

Tu que deseas conquistar el dolor
debes aprender lo que me hace amable.
Las migajas de amor que tu me ofreces
son las migajas de amor que yo he dejado detrás.
Tu dolor no tiene credencial aquí,
es sólo la sombra, sombra de mi herida.

He empezado a desearte,
yo que no tengo ambición;
he comenzado a preguntar por tí,
yo que no tengo necesidad.
Tu dices que te has alejado de mí
pero puedo sentirte cuando alientas.

No te vistas con esos harapos por mí.
Se que no eres pobre.
Y no me ames con tanta fuerza ahora
cuando sabes que no estás segura .
Es tu turno para amar, mi bienamada,
es tu carne que yo llevo como vestido.

EL HOMBRE DEL AÑO PASADO

La lluvia se derrama sobre el hombre del año pasado.
Hay un arpa de boca en la mesa, hay un lápiz en su mano
y las esquinas de los fotograbados están arruinadas dado que se han enrollado
más allá de los vástagos de las chinchetas que inmóviles arrojan sombras sobre la madera
y la claraboya es como la piel para un tambor que yo nunca remendaré
y toda la lluvia se desploma y acaba con los trabajos del hombre del año pasado.

Me topé con una dama que estaba jugando con sus soldados en la oscuridad.
Oh, uno a uno tuvo que decirles que su nombre era Juana de Arco.
Yo estuve en ese ejército; sí, me quedé durante una pequeña temporada.
Yo quiero agradecerte, Juana de Arco, que me trataras tan bien
y aunque llevo un uniforme no nací para combatir.
Todos estos muchachos heridos junto a los que yaces: buenas noches, mis amigos, buenas noches

Di con una boda que viejas familias habían urdido:
Belén, el novio; Babilonia, la novia.
La gran Babilonia estaba desnuda. Oh, ella de pié allí temblando por mí
y Belén nos inflamaba a ambos como un tímido en alguna orgía
y cuando caímos juntos toda nuestra carne era como una vela de barco
pero yo tuve que hacerme a un lado para ver a la serpiente que se comía la cola.

Algunas mujeres esperan a Jesús y algunas mujeres esperan a Caín
así que yo cuelgo en alto sobre mi altar y levanto mi hacha de nuevo
y llevo al que me encuentra de vuelta a donde comenzó todo ello
cuando Jesús era la luna de miel y Caín era sólo el hombre
y leemos de Biblias placenteras que están encuadernadas con sangre y piel
que la confusa multitud se está reuniendo y todos sus hijos están de vuelta otra vez.

La lluvia se derrama sobre el hombre del año pasado.
Ha pasado una hora y el no ha movido su mano
pero todo sucedería si el sólo diera la palabra:
los amantes se elevarían y las montañas tocarían el suelo
pero la claraboya es como la piel para un tambor que yo nunca remendaré
y toda la lluvia se desploma y acaba con los trabajos del hombre del año pasado.

RAG DEL ENSAYO GENERAL CON VESTUARIO

Cuatro en punto de la tarde
y no me sentía muy dispuesto a hacer nada.
Me dije a m¡ mismo: ¿ Dónde está tu oro ?
y, muchacho, ¿ dónde está tu famoso toque dorado ?
Pensaba que sabías donde
yacían todos los elefantes,
pensaba que eras el príncipe coronado
de todos los engranajes de la Ciudad de Marfil.

Sólo échale una mirada a tu cuerpo ahora.
No hay mucho que salvar.
Y una voz más amarga en el espejo grita llorando:
Oye, príncipe, necesitas un afeitado.
Ahora si puedes arreglártelas para conseguir
que te obedezcan tus manos temblorosas
¿ por qué no lo intentas desenvolviendo
una cuchilla de afeitar de acero inoxidable ?

Eso está bien, ha llegado a esto
Sí, ha llegado hasta aquí.
Y ¿ no fue ese un largo camino descendente ?
¿ No fue ese un extraño camino descendente ?

No hay agua caliente
y la fría esta corriendo escasa.
Bueno, ¿ qué esperas del tipo
de lugares donde has estado viviendo ?
No bebas de esa taza.
Está resquebrajada y cascada a lo largo de todo el borde.
Eso no es la luz eléctrica, mi amigo,
eso es tu visión que se vuelve confusa.

Cúbrete la cara con jabón.
Ahí, ahora eres Santa Claus
y tienes un presente para cada uno
que te dará su aplauso.
Pensaba que eras un hombre competidor
pero no pudiste siquiera coger el paso.
Hay un funeral en el espejo
y se ha detenido en tu cara.

Eso está bien, ha llegado a esto
Sí, ha llegado hasta aquí.
Y ¿ no fue ese un largo camino descendente ?
¿ No fue ese un extraño camino descendente ?

Una vez hubo un sendero
y una chica con pelo castaño
y tu pasabas los veranos
recogiendo las frutillas que allí crecían.
Había momentos en que ella era una mujer,
oh, había momentos en que ella era sólo la niña
y tu la estrechaste entre las sombras
allí donde las frambuesas crecían salvajes.

Y tu escalabas las montañas del crepúsculo
y cantabas acerca del panorama
y por donde quiera que vagaras
el amor parecía marchar a tu lado acompañándote.
Eso es algo duro de recordar.
Sí, hace que aprietes el puño
y entonces las venas sobresalen
como autopistas cruzándote la muñeca.

Eso está bien, ha llegado a esto
Sí, ha llegado hasta aquí.
Y ¿ no fue ese un largo camino descendente ?
¿ No fue ese un extraño camino descendente ?

Aún puedes encontrar un trabajo.
Sal afuera y háblale a un amigo.
En la última página de todas las revistas
hay esos cupones que puedes enviar.
¿ Por qué no te afilias a los Rosacruces ?
Ellos te devolverán tu esperanza.
No puedes encontrar tu amor con diagramas
sobre un simple sobre de papel marrón.

Pero tu has consumido todos tus cupones
excepto el que parece estar escrito en tu muñeca
junto con varios miles de sueños.
Ahora Santa Claus se adelanta con una cuchilla en su mitón
y se pone sus gafas oscuras
y te muestra donde herir
y entonces las cámaras enfocan
al doble especialista.

Rag del ensayo general con vestuario.
Es sólo el rag del ensayo general con vestuario.
Sabes que este es el rag del ensayo general con vestuario.
El rag del ensayo general con vestuario.

NO HAY DIAMANTES EN LA MINA

La mujer vestida de azul
está pidiendo venganza
del hombre de blanco
que tu dices que no tiene amigos.
El río está repleto
de latas oxidadas
y los árboles arden
en tu tierra prometida

Y no hay cartas en el casillero del correo
Y no hay uvas en la viña
y no hay bombones en tus cajas ya nunca más
y no hay diamantes en la mina

Bueno, me dices que tu amante
tiene un miembro roto
dices que estás amable e inquieta ahora
y que todo es a causa de él.
Bueno, yo ví al hombre en cuestión
fue justo la otra noche
Estaba devorando una dama
allí donde luchan leones y cristianos

Y no hay cartas en el casillero del correo
Y no hay uvas en la viña
y no hay bombones en tus cajas ya nunca más
y no hay diamantes en la mina

Y no hay cómodo consuelo
en los calderos de la bruja
Algún doctor muy inteligente vino
y esterilizó la negrura absoluta
Y el único hombre de energía
sí, el orgullo de la revolución
entrenó un centenar de mujeres
sólo para matar un niño nonato
Y no hay cartas en el casillero del correo

Y no hay cartas en el casillero del correo
Y no hay uvas en la viña
y no hay bombones en tus cajas ya nunca más
y no hay diamantes en la mina

Me dieron algo de dinero
por mi triste y famosa canción
Me dijeron: "La multitud está esperando
Apresúrate o se habrán marchado"
Pero no podía cambiar mi estilo
y supongo que nunca podré
Así que canto esto para las serpientes venenosas
sobre la colina de la devastación

Y no hay cartas en el casillero del correo
Y no hay uvas en la viña
y no hay bombones en tus cajas ya nunca más
y no hay diamantes en la mina

Creo que te lo dije todo
en los días del Vietnam
cuando tus poetas marchaban por el Tío Ho
y tus estranguladores profesionales por el Tío Sam
Pero decidimos que no podíamos escoger hoy
qué canción podríamos cantar
con todo ese hedor de cadáveres
que está soplando en el viento

Y no hay cartas en el casillero del correo
Y no hay uvas en la viña
y no hay bombones en tus cajas ya nunca más
y no hay diamantes en tu mina
no, no hay diamantes en la mina
(eso es todo lo que tengo que decirte)

EL AMOR TE LLAMA POR TU NOMBRE

Pensabas que nunca podría sucederle
a toda la gente que habías llegado a ser,
tu cuerpo perdido en leyendas,
las bestias tan bien domadas
pero aquí, justo aquí, entre la marca de nacimiento y la mancha,
entre el océano y tu vena abierta,
entre el hombre de nieve y la triste lluvia
una vez más, una vez más, una vez más
el amor te llama por tu nombre.

Las mujeres de tu libro de recortes,
a las que aún clamas y culpas,
dices que se encadenaron a tus uñas
y tu trepaste, ascendiste a los salones de la fama
pero aquí, justo aquí, entre los cacahuetes y la jaula,
entre la oscuridad y el escenario,
entre la hora y la era
una vez más, una vez más, una vez más
el amor te llama por tu nombre.

Llevando al hombro tu soledad
como un arma que no aprenderás a apuntar
entras tambaleándote en este cine,
entonces trepas, asciendes a la pantalla,
sí, y aquí, justo aquí, entre la luz de luna y la senda,
entre el túnel y el tren,
entre la contienda y su mancha
una vez más, una vez más
el amor te llama por su nombre.

Dejo a la dama meditando
en el mucho amor que no deseo reclamar.
He descendido un centenar de pasos
pero la calle es aún la mismísima
sí, y aquí, justo aquí, entre el bailarín y su caña,
entre el barco de vela y el sumidero,
entre el noticiario cinematográfico y tu dolor diminuto
una vez más, una vez más
el amor te llama por tu nombre.

¿ Dónde estás tú, Judy ? ¨ Dónde estás tú, Ann ?
¿ Dónde están las sendas por las que llegaban tus héroes ?
preguntándote en voz alta mientras se retira violentamente la venda
¿ estaba sólo renqueando o estaba realmente cojo ?
Oh, aquí, ven aquí, entre el molino de viento y el grano,
entre la puesta de sol y la cadena,
entre el basurero de bandejas y el dolor
una vez más, una vez más
el amor te llama por tu nombre.

FAMOSA GABARDINA AZUL

Son las cuatro de la mañana del fin de Diciembre.
Te estoy escribiendo sólo para ver si estás mejor.
Nueva York es frío pero me gusta donde estoy viviendo.
La música está en la calle Clinton durante toda la tarde.
He oído que te estás construyendo
tu pequeña casa oculta en el desierto.
Estás viviendo para nada ahora.
Espero que mantengas algún tipo de recuerdo.

Sí, y Jane vino con un rizo de tu pelo.
Ella dijo que tu se lo habías dado
esa noche que planeaste actuar claramente.
¿ Fuiste claro alguna vez ?

Oh, la última vez que te vimos parecías mucho más viejo.
Tu famosa gabardina azul
estaba doblada en tu hombro.
Habías ido a la estación
a reunirte con todos los trenes
pero llegaste a casa sin Lilí Marlene
y trataste a mi mujer como una rodajita de tu vida
y cuando ella regresó, era la mujer de nadie.

Bueno, te veo allí con una rosa en la boca,
un pequeño detalle gitano más.
Veo que Jane está lejos.
Ella manda recuerdos.
Y ¿ qué te puedo contar, mi hermano, mi asesino ?
¿ Qué te puedo decir que te creas ?
Supongo que te echaré de menos, supongo que te perdonaré.
Estoy contento de que te interpusieras en mi camino.
Si alguna vez vuelves por aquí
por Jane o por mí
piensa que tu enemigo está dormido
y su mujer es libre.
Oye, y gracias por la turbulencia
que quitaste de sus ojos.
Yo pensaba que estaba allí para bien
así que nunca lo intenté.

Sí, y Jane vino con un rizo de tu pelo.
Ella dijo que tu se lo habías dado
esa noche que planeaste actuar claramente.
Sinceramente,
L. Cohen

CANTAD OTRA CANCION, MUCHACHOS

Sus uñas de él veo que están todas rotas.
Sus barcos están ardiendo todos.
La adorable hija pequeña del prestamista
está comiendo, comiendo con deseo.
Ella le espía a través de los escaparates
de la tienda de empeño de su envilecido padre.
Ella le llama con un micrófono
que algún pobre cantante igualito a mí tuvo que dejarle.
Ella le tienta con un clarinete
y ondea una daga nazi.
Ella le encuentra yaciendo en un vertedero.
Ella quiere ser su mujer.
El dice sí. ahora mismo podría ir a dormir
pero por amabilidad deja, deja el futuro, déjalo abierto.
El permanece donde cubre profundo.
Supongo que cree que es el primerísimo,
sus manos sobre el cinturón de cuero ahora
como si fuera el timón de algún gran barco oceánico
y ella le enseñará a tocarla tan bien
como todas las velas se consumen en el fuego como papel
y ¿ es este el anillo final
de la cadena final de su famoso cigarrillo ?
Ellos nunca, yo digo que ellos nunca alcanzarán ni siquiera la luna,
al menos no aquella de la que nosotros andamos detrás.
Esa está flotando rota en el mar abierto
( miradlo, amigos míos ) y no lleva supervivientes
pero dejemos a esos amantes preguntándose
porque no pueden tenerse el uno al otro
y cantemos otra canción, muchachos.
Esta ha crecido vieja y amarga.
La la la la la la la la la la la la la la la la lala la la la
la la la la la la la la la la la la la la la la lala la la la

JUANA DE ARCO

Ahora las llamas que siguen a Juana de Arco
mientras cruzaba cabalgando la oscuridad
sin luna para mantener el brillo de la armadura
sin hombre para ponerla a salvo esta noche muy humosa.
Ella dijo: Estoy cansada de la guerra.
Quiero el tipo de trabajo que tenía antes.
Un vestido de bodas de algo blanco
para vestir sobre mi apetito abierto.

Bueno, estoy contento de oírte hablar así.
¿Sabes? He estado observando tu cabalgar cada día.
Algo en mí desea ardientemente ganar
una heroína tan fría y solitaria.
Y ¿ quién eres tú ? habló ella sobriamente
al que estaba bajo el humo.
Porque soy fuego, replicó el,
y amo tu soledad, amo tu orgullo.

Entonces el fuego hace tu cuerpo frío.
Voy a darte el mío para que lo abraces.
Diciendo esto ella ascendió al interior
para ser la suya, para ser su única novia
y muy dentro de su ardiente corazón
el tomó el polvo de Juana de Arco
y alto sobre sus deseos de boda
colgó las cenizas de su traje de bodas.

Fue muy dentro de su ardiente corazón
donde el tomó el polvo de Juana de Arco
y entonces ella comprendió con claridad
que si el era fuego, oh, entonces ella debía ser madera.
Yo vi su estremecimiento, yo vi su llanto.
Yo vi la gloria en sus ojos.
Yo mismo un deseo de amor con largueza
pero ¿ debe ello llegar de una forma tan cruel y, oh, tan brillante ?


Página terminada el 16 de Enero de 1997
Ultima modificación realizada el 27 de Octubre 1999
©jtomasdo